Bundle Flebitis Zero

Supone la incorporación de unas medidas relacionadas con la inserción y mantenimiento del CVP basadas en la evidencia científica más actual.

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EQUIPO PARA LA SEGURIDAD DEL PACIENTE

En cada unidad de hospitalización deberá crearse un equipo o grupo de trabajo formado por los profesionales que están en la primera línea de actuación y que por tanto poseen un mayor conocimiento de los riesgos de seguridad en sus unidades por lo que podrán contribuir a garantizar la seguridad de los pacientes hospitalizados.

La intervención cuenta con dos líneas de actuación, complementarias e interdependientes:

  • La intervención estandarizada de prevención de los eventos adversos derivados de la inserción y mantenimiento de catéteres venosos periféricos.
  • El Plan de Seguridad como marco estratégico para promover y reforzar la cultura de seguridad en todo el ámbito sanitario.

Intervención estandarizada Freno a la Flebitis

Supone la incorporación de unas medidas relacionadas con la inserción y mantenimiento del CVP basadas en la evidencia científica más actual.

  • Utilizar un apósito estéril para cubrir el sitio del catéter (IA), preferentemente transparente y semipermeable que permite la inspección visual diaria del punto de inserción.
  • Sustituir el apósito del sitio de inserción del catéter si se humedece, se afloja o está visiblemente sucio (IB).
  • Llevar guantes limpios o estériles cuando se cambie el apósito de catéteres intravasculares (IC).
  • Cambiar los apósitos transparentes utilizados en los sitios de inserción de CVP al menos cada 7 días (IB).
  • Usar un sistema sin agujas para acceder a los catéteres intravasculares. (IC).
  • Minimizar los riesgos de contaminación limpiando el puerto de acceso con un antiséptico apropiado (alcohol al 70%, clorhexidina alcohólica o  un yodóforo) y accediendo al puerto sólo con dispositivos estériles (IA).
  • Cuando se utilicen sistemas de acceso sin aguja, sería preferible elegir las válvulas tipo Split Septum frente a las válvulas mecánicas, debido al mayor riesgo de infección de éstas últimas.(II)
  • En los pacientes que no están recibiendo sangre, hemoderivados ni emulsiones lipídicas, sustituir los sistemas de administración usados continuamente, incluyendo los secundarios y los dispositivos adicionales, con una frecuencia superior a 96 horas, pero menor de 7 días. (IA).
  • Quitar rápidamente cualquier catéter intravascular que ya no sea imprescindible  (IA).
  • No hay necesidad de sustituir los catéteres periféricos con una frecuencia  inferior a  72-96 horas para reducir el riesgo de infección y flebitis en los adultos.
  • Retirar  el  catéter  venoso  periférico  si  el  paciente  presenta  signos  de  flebitis  (calor, sensibilidad, eritema y cordón venoso palpable), infección o mal funcionamiento  del catéter (IB)
  • Preparar la piel limpia con una preparación de clorhexidina alcohólica 2% antes de la inserción de un catéter intravascular y en los cambios de apósito. Si existe hipersensibilidad a la clorhexidina, pueden usarse como alternativas un yodóforo o alcohol al 70% .
  • Antes de insertar el catéter, dejar secar el antisépticos de acuerdo con la recomendación del fabricante.
  • Utilizar un apósito estéril para cubrir el sitio del catéter (IA), preferentemente transparente y semipermeable que permite la inspección visual diaria del punto de inserción.
  • Sustituir el apósito del sitio de inserción del catéter si se humedece, se afloja o está visiblemente sucio (IB).
  • Llevar guantes limpios o estériles cuando se cambie el apósito de catéteres intravasculares (IC).
  • Cambiar los apósitos transparentes utilizados en los sitios de inserción de CVP al menos cada 7 días (IB).
  • Usar un sistema sin agujas para acceder a los catéteres intravasculares. (IC).
  • Minimizar los riesgos de contaminación limpiando el puerto de acceso con un antiséptico apropiado (alcohol al 70%, clorhexidina alcohólica o un yodóforo) y accediendo al puerto sólo con dispositivos estériles (IA).
  • Cuando se utilicen sistemas de acceso sin aguja, sería preferible elegir las válvulas tipo Split Septum frente a las válvulas mecánicas, debido al mayor riesgo de infección de éstas últimas.(II)
  • En los pacientes que no están recibiendo sangre, hemoderivados ni emulsiones lipídicas, sustituir los sistemas de administración usados continuamente, incluyendo los secundarios y los dispositivos adicionales, con una frecuencia superior a 96 horas, pero menor de 7 días. (IA).
Quitar rápidamente cualquier catéter intravascular que ya no sea imprescindible (IA). No hay necesidad de sustituir los catéteres periféricos con una frecuencia inferior a 72-96 horas para reducir el riesgo de infección y flebitis en los adultos. Retirar el catéter venoso periférico si el paciente presenta signos de flebitis (calor, sensibilidad, eritema y cordón venoso palpable), infección o mal funcionamiento del catéter (IB)

Equipo para la seguridad del paciente

En cada unidad de hospitalización deberá crearse un equipo o grupo de trabajo formado por los profesionales que están en la primera línea de actuación y que por tanto poseen un mayor conocimiento de los riesgos de seguridad en sus unidades por lo que podrán contribuir a garantizar la seguridad de los pacientes hospitalizados.

  • Sería conveniente realizar una medición del clima de seguridad existente mediante la cumplimentación de un cuestionario estandarizado y validado como es la versión española del Hospital Survey on Patient Safety de la Agency for Healtcare Research and Quality (AHRQ).
  • El análisis de los resultados obtenidos será fundamental para valorar la mejora continua en seguridad del paciente y la cultura de cada unidad.
  • La Seguridad del Paciente depende de la interacción y el equilibrio permanente de múltiples actuaciones del sistema sanitario y de sus profesionales. La formación ayudará a enfocar el entorno de la atención al paciente como un sistema lo que facilitará la identificación de fallos dentro del sistema, favoreciendo el desarrollo de una cultura que reduzca la probabilidad de que suceda un error.
  • Analizar posibles errores de la práctica habitual y la incorporación de prácticas seguras a la actividad asistencial diaria serán objetivos a abordar.
  • El estudio SENIC (Study of the Effcacy of Nosocomial Infection Control) mostró la efectividad de los sistemas de vigilancia, prevención y control de IRAS en la disminución de las mismas.
  • Estandarizar un procedimiento, crear listados de verificación independientes, monitorizar el trabajo realizado para poder evaluar y realizar las mejoras oportunas constituyen los pilares fundamentales del trabajo en equipo y de la calidad asistencial.